2004 Comprensión de lectura - Tarea B

A continuación un experto nos da 10 consejos contra el estrés en la vida laboral.
Relacione cada uno de los consejos con el epígrafe (=título) correspondiente.
Hágalo por el procedimiento de abrir el menú y elegir la opción correcta.
Para algunos es difícil decir que no: temen ofender o piensan que podrían poner en peligro su carrera. Recuerde que aceptar una tarea que no puede realizar puede ser perjudicial. Las siguientes frases ayudan a decir "no" sin ser agresivo: "Reunámonos pronto y hablemos de esto con más detalle", "Me parece que mi respuesta no será la que esperas", "En este momento no puedo cubrir más compromisos".

Si es posible, trabaja en casa durante un par de horas cada mañana. Flexibilizar el horario laboral te permitirá evitar las horas punta. Llegarás al trabajo más tarde o más temprano y reducirás es estrés derivado del deseo de ser puntual.

En estados activos o estresados hasta el 85% del flujo de la sangre es dirigido a otras partes del cuerpo. En estos casos será mejor no comer que hacerlo en malas condiciones digestivas, ya que puede producirte alteraciones en la digestión y situaciones de malestar.

Te recomendamos la regla de los tres meses: todo lo que haya permanecido encima de tu mesa sin que lo hayas leído debe ir a parar a otra parte, ya sea a un archivo o a una papelera.

Evita los alimentos con alto contenido en grasas saturadas, como la carne, la mantequilla y los huevos. Cocina con aceite de oliva o girasol; cocina al vapor y asa los alimentos. Come pescado graso, como la caballa y prueba un plato de soja en lugar de carne. Reduce el consumo de cafeína reemplazando el té y el café por zumos.

Debes identificar tus pautas y ciclos de conducta. Para hacerlo, has de conocer los momentos más atareados del año, del mes, de la semana y del día, registrar los problemas con los que te encuentras y pedir a los colegas que te digan cómo trabajas cuando estás estresado.

Confecciona un gráfico anual o semestral. Enumera las tareas que has de realizar y anota las fechas de inicio y de finalización. Traza una línea entre ambas fechas para cada tarea y verás cuándo se solapan los trabajos. Te indicará los periodos de mayor trabajo, te ayudará a planificar y a que tus vacaciones coincidan con periodos de tranquilidad.

Un control de las comidas y sus horarios revelarán tus hábitos alimenticios. Es fácil que la copa de vino en las comidas se convierta en media botella, y que la pizza semanal se convierta en cotidiana. Intenta llevar una dieta equilibrada y reemplaza las comidas rápidas por otras saludables. Si fumas, intenta limitar el consumo en lo posible.

Equipa tu escritorio con unas cubetas de entrada, asuntos pendientes, archivo y salida. Revisa la cubeta de asuntos pendientes y vacíala una vez por semana. Ordena tu escritorio de forma que lo que utilices con más frecuencia esté más accesible. Ordena cada día tu mesa antes de irte a casa.

Los atascos convierten al coche en el medio de transporte menos fiable; además es el más contaminante. Usa otro sistema de transporte siempre que puedas. También puedes ir en bicicleta al trabajo o caminando, si vives cerca de él.